LAS INFIDELIDADES PÚBLICAS DEL "PRÍNCIPE CONSORTE DEL PUEBLO"
La dictadura de Belén Esteban sigue haciendo de las suyas. Después del justificado ataque de cuernos de "la princesa" sus palmeros no sabían muy bien cómo reaccionar. En principio, parecía que la consigna era destruir a Fran, el marido infiel, pero debieron ver que Fran era todavía muy aprovechable, que podía dar mucha audiencia y mucho dinero, y decidieron dirigir sus envenados dardos contra la amante y su hermana, la que destapó el tarro de la infidelidad.
Había que dejar claro que ellas eran las únicas culpables, que actuaban calculadora y fríamente para ganar dinero siguiendo un malévolo plan y que eran unas lagartas. Kiko Hernández llegó a insinuar que había cosas tan oscuras en su pasado que ni siquiera se podían contar porque se incurriría en un delito.
Luego, para lavarle la cara, le hicieron al marido infiel una entrevista tan pastelosa y pelota en "Sálvame de luxe" que daba asco, y se quedaron tan panchos. Habían descubierto a un santo varón que rechazaba medio millón de euros por amor y que se rebajaba a pedirle perdón públicamente a su mujer. No voy a negar que rechazar medio millón de euros tiene su valor. Pero si consideramos que con ese gesto se quiere reconquistar a una mujer que gana medio millón de euros en cuatro meses cortos y que, por las malas, te puede destrozar la vida para los restos, pues tampoco tiene tanto valor el gesto. Seguro que Jesulín habría pagado con gusto medio millón de dólares para que la Esteban lo hubiese dejado tranquilo.
Pero vayamos por partes. Se acusa a la amante de lagarta y el único lagarto guanche de esta historia es Fran, el "Príncipe consorte del pueblo", al que después de su aparición en "Sálvame de Luxe" el brazo duro de la dictadura de Belén Esteban, encabezado por Mila Ximénez, en esta ocasión, parece que quiere santificar y convertir en un ídolo. Pero no cabe santificación posible porque él era el casado y el que debía haber mirado por la honra de su mujer. La amante es solo una mujer enamorada, en su momento, que pasado el tiempo descubre que su amante donde dije digo dice Diego y se marcha con su mujercita, que casualmente es una de las mujeres más populares del país y gana una pasta como para no volver a doblarla jamás. Además, da la casualidad de que la doña tiene un genio terrible y que, por las malas, te puede amargar la vida durante diez años seguidos sin tregua y sin desmayo.
"El príncipe consorte del pueblo", al que no le sobra personalidad ni valor, como ha quedado demostrado, prefirió quedarse con su "princesa". Y la amante despechada puede que se dijera a sí misma: "Si me ha dejado por una tía rica y famosa, voy a hacer lo posible para ser también yo rica y famosa." Y estaba en su derecho, como todos y todas las que se han hecho famosas contando sus relaciones amorosas o sexuales con algún famoso, incluida Belén Esteban, que no olvidemos que es famosa por haber tenido una relación (y una hija) con un famoso y por haberla contado hasta el más mínimo detalle..
Los platós están llenos de gente que, como Arantxa, un día salieron a la palestra para contar un polvo, o seis en una noche, con un famoso de primera o con un adosado, como en el caso de Fran. Pero no hay que dudar del amor de Arantxa a Fran por ese detalle. Puede que Arantxa no hubiese contado nunca su relación con "el príncipe consorte del pueblo" si su hermana no hubiese abierto la caja de los truenos. Quizá se desengañó más todavía cuando salió su hermana Rocío contando la historia y Fran no dio la cara, sino que lo negó, como siempre, y dejó que su mujer la denunciara.
Lo de Arantxa es la venganza de una mujer enamorada que se ha creído las promesas de su enamorado hasta que se le ha caído la venda de los ojos. Algunos comentaristas dicen que una mujer enamorada no guarda los mensajes de amor de su amante. ¡Cómo! Lo que no hace nadie que esté enamorado es borrar esos mensajes. Eso es como quemar las cartas de amor. También dicen que una mujer enamorada no graba una conversación con su amante. Se olvidan de que cuando Arantxa graba a Fran ya ha sido grabada previamente y ya esta convencida de que lo ha perdido para siempre. Lo graba, además, porque a su hermana le han puesto una querella, por contar su historia de amor, y decide que necesita armarse para la guerra que se avecina. Todo muy lógico. Si va a tener que demostrar en un juzgado o en un plató que ha sido amante de Fran, qué menos que conseguir alguna prueba.
Ahora intentarán descalificarla con todo tipo de artimañas. Dirán que es una fresca, le sacarán docenas de amantes, saldrán vecinas y amigas traidoras, puede que hasta sugieran que ha cobrado y no sólo por ir a los platos. La dictadura de Belén Esteban intentará destruirla, porque nadie que ose hacer el menor daño a la "princesa" puede vivir ni dormir tranquilo en este país. Pero digan lo que digan y por muy mala que nos quieran hacer ver a Arantxa, la única verdad es que el marido de la Esteban estuvo con ella y, lo que es más grave, permitió con su cobardía que toda España se enterara por la televisión de que su amada "princesa" era una cornuda. Así que si en esta historia hay un culpable ese es Fran Álvarez, que jugó con los sentimientos de dos mujeres (de momento) y a las dos las ha decepcionado.
Pedir perdón está bien, pero está mejor no tener que pedir perdón. Alguien dijo que el amor es no tener que decir nunca lo siento.
